Unos días atrás estaba viendo CNN...
Mentira pues!
Ok, ok, vuelvo a empezar...
Unos días atrás estaba en el cuarto de mis viejos, habían
dejado el televisor prendido en CNN y no encontraba en control remoto
(cambiador le diría mi vieja), cuando entre las noticias pasaron un reportaje de
un estudio gringo (son la cagada los gringos, hacen estudios sobre cualquier
huevada) sobre como la plata sí puede hacerte feliz. Y la verdad es que para
ser un estudio gringo, estaba bastante bueno.
Este es el resultado del estudio.
Gastar en viajes es un ejemplo de como el dinero sí puede
comprar la felicidad. Y claro, comprarte un polo o una cartera no te vuelve más
feliz; pero un viaje, sea donde sea, sí lo hace. No te digo que te vayas al
otro lado del mundo, sal de tu ciudad, sal de tu distrito, sal de tu casa. Ir a
ver a un amigo es un viaje, pequeño, pero viaje al fin y al cabo, y eso siempre
te hace feliz.
Comprar cosas que nos nutran de conocimiento o que nos
nutran el alma, también son ejemplos de cómo el dinero (que fea es esa palabra)
puede comprar felicidad. Libros, música, arte en general, son cosas que pueden
sumar a nuestra felicidad.
Ahora viene mi parte favorita y la más cierta de todas.
Dar.
Así de fácil.
La sensación de dar un regalo siempre es mejor a la de
recibir uno. Y más cuando uno piensa y pone esfuerzo en el regalo.
Hace poco vi como una amiga preparaba un regalo con tanta
paciencia, dedicación y cariño. Vi como ella se llenaba de felicidad puliendo
al máximo el regalo, mientras lo hacia lo único que se le veía era un sonrisa.
Si la ves un día pregúntale. Su felicidad ese día le costó unos veinte soles.
Dar es dar…
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